Sin duda alguna, Noruega es bien conocida por su naturaleza tan característica y especial que hace que sea uno de los países más bellos del mundo. Pero, una vez que hayas visitado y tachado de tu lista los sorprendentes glaciares y fiordos, reserva algo de tiempo para hacer también turismo por sus encantadoras y pequeñas ciudades de postal. Aquí te señalamos cuatro de nuestras favoritas:

Trondheim

vista desde el río de Trondheim

Hace unos mil años, Trondheim era la capital de Noruega. Servía como sede central del comercio durante la Era Vikinga y, posteriormente, como enclave religioso durante la Edad Media. La ciudad esconde mucha historia y cultura, por lo que hay cantidad de sitios por descubrir que llevan su sello de identidad del pasado.

Pero quizás, lo que haga que Trondheim sea una ciudad tan cautivadora es su atmósfera juvenil y animada, con modernos cafés y restaurantes y llena de paseantes y carriles para las bicis. Aquí se encuentra el primer y único ascensor del mundo que te permitirá subir con tu bicicleta hasta el monte más alto de Trondheim.

Si visitas Trondheim, no te pierdas el Baaklandet, que durante el siglo XVII fue el barrio en el que se alojaba la clase obrera. Hoy en día, permanecen aún muchas de las estructuras originales, aunque han sido restauradas, dando lugar a una zona muy pintoresca de tiendas, casas y cafés.

La construcción escandinava más grande, la Catedral de Nidaros, es también un punto de visita obligatorio. El Santuario Nacional Noruego fue construido sobre la tumba de San Olaf (rey vikingo de Noruega del siglo XI). Algunas de las partes más antiguas de la catedral datan de mediados del siglo XII.

Alesund

vista aera alesund

La arquitectura Art Nouveau de esta ciudad ya es razón suficiente para decidirte a la hora de incluirla como uno de los destinos en tu viaje a Noruega. Torretas, chapiteles y preciosas ornamentaciones dan a la ciudad su toque distintivo de lugar sacado de un cuento de hadas. Recomendamos una visita al centro de Art Nouveau para que conozcas más a fondo este tipo de estilo arquitectónico tan distintivo.

Para poder disfrutar de unas vistas de la ciudad al completo, puedes subir los 418 escalones hasta la cima de la colina de Aksla. Las espléndidas vistas de Alesund y de los alrededores merecen tu esfuerzo. Desde la calle comercial de Kongensgata, tardarás 15 minutos en subir. Una vez allí, puedes recuperar fuerzas tomando algo en el Fjellstua Kafe.

Alesund también se encuentra cerca de uno de los fiordos de Noruega más famosos, el Geirandgerfjord, que ha sido reconocido como el mejor fiordo de Noruega por la revista National Geographic. Rodeado de montañas cubiertas de nieve, cascadas y exuberante vegetación, no tendrás que preguntarte el por qué.

Bergen

puerto de Bergen

No es un secreto que Bergen es una de las ciudades más bonitas de Noruega. Es uno de los puntos señalados del turismo noruego, especialmente para aquellos viajeros que hacen un recorrido rápido del país o que llegan por Oslo.

Pero a pesar del reclamo turístico, Bergen es una ciudad innegablemente bella. Rodeada por siete colinas y siete fiordos, la mejor razón para visitar este enclave es su perfecta localización. Desde esta ciudad tienes fácil acceso a algunos de los fiordos más bonitos de Noruega, incluyendo el Hardangerfjord y el Sogneefjord (el tercer fiordo más grande del mundo).

A parte de los fiordos, el Bryggen es el icono turístico más famoso de las atracciones de Bergen. Las características casas de madera alrededor del muelle datan de hace 900 años, y han sido restauradas recientemente para albergar nuevos restaurantes y cafeterías. La ciudad tenía planes de demoler la zona del Bryggen para construir un barrio comercial más moderno, hasta que la Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad.

Si tienes suerte de contar con buen tiempo en tu viaje, no te pierdas el Funicular de Floibanen, que te llevará hasta la cima de Mt. Floyen. En este punto te esperan numerosas oportunidades para poder pasear y hacer senderismo.

Reine

Reine desde las montañas

Alguna de las islas más idílicas del mundo se encuentran sorprendentemente localizadas cerca del Círculo Ártico: las Islas Lofoten. Estas islas han sido llamadas “el alma del norte de Noruega” y, si las visitas, sólo te llevará unos segundos saber por qué.

La joya de la corona es Reine. Una pequeña ciudad pesquera de postal que te hará creer que te encuentras dentro de un libro de historias marítimas del pasado. Se encuentra convenientemente situada en mitad de las Lofoten, por lo que si visitas esta zona tendrás la oportunidad de pasar por ella fácilmente.

Cuando explores Reine, si el tiempo te lo permite, acuérdate de coger el corto pero retador paseo hasta lo alto de Reinebringen. Desde allí, tienes una de las mejores y más grandes panorámicas de todas las Islas Lofoten.

Los amantes del kayak, no deben perderse el fiordo de Reine, uno de los destinos principales de las islas. Si quieres disfrutar de las espectaculares vistas por el interior del Reinefjord, sube a bordo de uno de los ferris que entregan el correo a los habitantes del fiordo.