4 ciudades noruegas que te harán viajar al pasado

Sin duda alguna, Noruega es bien conocida por su naturaleza tan característica y especial que hace que sea uno de los países más bellos del mundo. Pero, una vez que hayas visitado y tachado de tu lista los sorprendentes glaciares y fiordos, reserva algo de tiempo para hacer también turismo por sus encantadoras y pequeñas ciudades de postal. Aquí te señalamos cuatro de nuestras favoritas: 

Trondheim

Trondheim Noruega

Hace unos mil años, Trondheim era la capital de Noruega. Servía como sede central del comercio durante la Era Vikinga y, posteriormente, como enclave religioso durante la Edad Media. La ciudad esconde mucha historia y cultura, por lo que hay cantidad de sitios por descubrir que llevan su sello de identidad del pasado.
Pero quizás, lo que haga que Trondheim sea una ciudad tan cautivadora es su atmósfera juvenil y animada, con modernos cafés y restaurantes y llena de paseantes y carriles para las bicis. Aquí se encuentra el primer y único ascensor del mundo que te permitirá subir con tu bicicleta hasta el monte más alto de Trondheim.
Si visitas Trondheim, no te pierdas el Baaklandet, que durante el siglo XVII fue el barrio en el que se alojaba la clase obrera. Hoy en día, permanecen aún muchas de las estructuras originales, aunque han sido restauradas, dando lugar a una zona muy pintoresca de tiendas, casas y cafés.
La construcción escandinava más grande, la Catedral de Nidaros, es también un punto de visita obligatorio. El Santuario Nacional Noruego fue construido sobre la tumba de San Olaf (rey vikingo de Noruega del siglo XI). Algunas de las partes más antiguas de la catedral datan de mediados del siglo XII.

Alesund

alesund en noruega

La arquitectura Art Nouveau de esta ciudad ya es razón suficiente para decidirte a la hora de incluirla como uno de los destinos en tu viaje a Noruega. Torretas, chapiteles y preciosas ornamentaciones dan a la ciudad su toque distintivo de lugar sacado de un cuento de hadas. Recomendamos una visita al centro de Art Nouveau para que conozcas más a fondo este tipo de estilo arquitectónico tan distintivo.
Para poder disfrutar de unas vistas de la ciudad al completo, puedes subir los 418 escalones hasta la cima de la colina de Aksla. Las espléndidas vistas de Alesund y de los alrededores merecen tu esfuerzo. Desde la calle comercial de Kongensgata, tardarás 15 minutos en subir. Una vez allí, puedes recuperar fuerzas tomando algo en el Fjellstua Kafe.
Alesund también se encuentra cerca de uno de los fiordos de Noruega más famosos, el Geirandgerfjord, que ha sido reconocido como el mejor fiordo de Noruega por la revista National Geographic. Rodeado de montañas cubiertas de nieve, cascadas y exuberante vegetación, no tendrás que preguntarte el por qué.

Bergen

bergen noruega

No es un secreto que Bergen es una de las ciudades más bonitas de Noruega. Es uno de los puntos señalados del turismo noruego, especialmente para aquellos viajeros que hacen un recorrido rápido del país o que llegan por Oslo.
Pero a pesar del reclamo turístico, Bergen es una ciudad innegablemente bella. Rodeada por siete colinas y siete fiordos, la mejor razón para visitar este enclave es su perfecta localización. Desde esta ciudad tienes fácil acceso a algunos de los fiordos más bonitos de Noruega, incluyendo el Hardangerfjord y el Sogneefjord (el tercer fiordo más grande del mundo).
A parte de los fiordos, el Bryggen es el icono turístico más famoso de las atracciones de Bergen. Las características casas de madera alrededor del muelle datan de hace 900 años, y han sido restauradas recientemente para albergar nuevos restaurantes y cafeterías. La ciudad tenía planes de demoler la zona del Bryggen para construir un barrio comercial más moderno, hasta que la Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad.
Si tienes suerte de contar con buen tiempo en tu viaje, no te pierdas el Funicular de Floibanen, que te llevará hasta la cima de Mt. Floyen. En este punto te esperan numerosas oportunidades para poder pasear y hacer senderismo.

Reine

reine lofoten noruega

Alguna de las islas más idílicas del mundo se encuentran sorprendentemente localizadas cerca del Círculo Ártico: las Islas Lofoten. Estas islas han sido llamadas “el alma del norte de Noruega” y, si las visitas, sólo te llevará unos segundos saber por qué.
La joya de la corona es Reine. Una pequeña ciudad pesquera de postal que te hará creer que te encuentras dentro de un libro de historias marítimas del pasado. Se encuentra convenientemente situada en mitad de las Lofoten, por lo que si visitas esta zona tendrás la oportunidad de pasar por ella fácilmente.
Cuando explores Reine, si el tiempo te lo permite, acuérdate de coger el corto pero retador paseo hasta lo alto de Reinebringen. Desde allí, tienes una de las mejores y más grandes panorámicas de todas las Islas Lofoten.
Los amantes del kayak, no deben perderse el fiordo de Reine, uno de los destinos principales de las islas. Si quieres disfrutar de las espectaculares vistas por el interior del Reinefjord, sube a bordo de uno de los ferris que entregan el correo a los habitantes del fiordo.

Leknes

Leknes es un pequeño pueblo noruego que cuenta con 2.647 habitantes. Es centro administrativo del municipio de Vestvågøy, con 10.764 habitantes. Hay que recordar que, en Noruega, un mismo municipio puede contar con varios pueblos, y Leknes es el principal del municipio de Vestvågøy, que también incluye los pueblos de Ballstad, Borg, Bøstad,Gravdal, Knutstad, Stamsund, Tangstad, y Valberg. 
Leknes Lofoten Noruega
 
Leknes se encuentra en el archipiélago de las Lofoten, a unos 68 km al oeste de Svolvær y 65 km al este de Å en Moskenes. A pocos kilómetros, se encuentra también la bonita ciudad de Stramsund, recomendable si tienes tiempo de hacerle una visita. Leknes es una de las pocas ciudades de las Lofoten que no depende de la pesca y que no tiene su centro comercial en el mar. Por este motivo y por su rápido crecimiento y desarrollo a lo largo de los últimos años, no cuenta con la misma arquitectura tradicional de casas de madera como la mayoría de los demás pueblos de las Islas Lofoten, y no es tan pintoresco como los pueblos pesqueros vecinos. 
Sin embargo, los alrededores naturales son de los más imponentes en toda Noruega, con montañas, cumbres, acantilados y playas de arena blanca. Por otro lado, Leknes es el centro comercial de Lofoten, sólo rivalizado por Svolvær. El puerto de Leknes “Leknes Havn” es uno de los más importantes y visitados por los cruceros. El antiguo colegio del barrio de Fygle ha sido reconvertido en museo. La iglesia de Hol está localizada en el lado este de la ciudad. 
Otro de los atractivos de Leknes es el sol de medianoche, del que podrás disfrutar entre los meses de mayo y julio. En los meses de invierno, el sol no aparece entre diciembre y enero. En cuanto a las conexiones de transporte, la ciudad cuenta con un aeropuerto de vuelos regionales. 
Hay siete vuelos diarios hasta Bodø y algunos vuelos diarios a Svolvær con la línea aérea Widerøe. Para poder moverte hacia el resto de las Lofoten, la ciudad cuenta con una estación de autobuses que sirve de centro de conexión con los alrededores.

8 buenas razones para enamorarte de las Islas Lofoten

Hoy, para variar, vamos a traer el testimonio de varios viajeros por las Islas Lofoten. Con ellos, hemos formado este post, en el que te descubrimos 8 poderosas razones para visitar las Islas. Dice así:
“Si estás buscando perderte por uno de los destinos isleños más idílicos, te sorprenderás al saber que no hablamos de ningún lugar tropical, sino de un paraje situado cerca del Círculo Polar Ártico: las Islas Lofoten. El paisaje de las aquí es realmente impresionante, con cumbres montañosas escarpadas que se elevan sobre aguas heladas y condiciones meteorológicas, en el mejor de los casos, tumultuosas. A pesar de la difícil naturaleza del archipiélago, hay detalles maravillosos que hacen que éste sea uno de los lugares turísticos más asombrosos en Noruega. Las austeras casitas rojas de los pescadores, las hileras de bacalao colgando para secarse y las barcas que navegan lentamente a través de los fiordos para entregar el correo en zonas casi deshabitadas son algunos de estos detalles. Es cierto que, quizás, no haya cocoteros ni palmeras meciéndose al viento, pero encontrarás una gran cantidad de motivos que harán que las Lofoten se conviertan en tus islas favoritas. Ya hemos hablado del top 10 de las Islas Lofoten en otro post. Y luego nos repetimos con una continuación del top. Hoy vamos a por la tercera, aunque esta vez sólo son 8:
1. Paisajes que te dejarán con la boca abierta.Puede sonar a cliché, pero estamos seguros de que te quedarás con la boca abierta cuando descubras las majestuosas cumbres de las montañas de las Lofoten. Es mucho más que una foto perfecta, ya que lo que hace que estas islas noruegas sean tan bonitas son los llamativos y tremendos contrastes que te esperan en todos los escondites que encontrarás a la vuelta de cada esquina.

8 razones para ver Reine en Noruega
2. Pequeñas y encantadoras ciudades. A pesar de la rudeza de la naturaleza de este archipiélago noruego, las Lofoten son unas islas totalmente encantadoras. Las ciudades más grandes, Leknes y Svolvaer, son bastante pequeñas, y la mayoría de los pueblos pueden pasarte desapercibidos si no exploras en profundidad. En tu viaje a las Lofoten, deberás vértelas con el clima y la aislada localización. Sin embargo, no cometas el error de pensar que por ello sus gentes serán también rudas o desagradables. Sus habitantes son tan entrañables como las coloridas ciudades a las llaman hogar. 

Leknes Noruega

3. Actividades de aventura.Puede que los mejores días en las Lofoten sean los más sencillos. Las horas se te pasarán volando recorriendo los diferentes paisajes con un coche y una cámara. Sin embargo, los viajeros más activos e intrépidos también contarán con una amplia variedad de actividades para aprovechar su viaje al máximo. La gente llega desde todos los puntos del mundo sólo para poder disfrutar de las excepcionales oportunidades que el surf ofrece en este paraje. También acuden fans del montañismo, la pesca, el buceo, el kayak y las rutas en bicicleta. Ten en cuenta que los meses de verano son los mejores para aprovechar al máximo estos deportes; mientras que los fríos meses de invierno serán óptimos para la práctica del esquí. 

Aventuras en las Islas Lofoten, Noruega
4. Los fabulosos fiordos. Noruega es conocida como “la tierra de los fiordos”, y las Islas Lofoten no son una excepción. La mejor forma de poder disfrutar de este espectáculo de la naturaleza es con un barco que te permita penetrar en el mar, entre las altas cumbres. Una buena idea puede ser saltar a bordo de uno de los barquitos de reparto de correo que lleva a cabo su jornada por el Fiordo de Reine. No sólo podrás asombrarte con vistas que te dejarán sin respiración, sino que también comprobarás que la gente de estos parajes puede llegar a vivir y prosperar en las zonas más recónditas. 

fiordo de Reine, en Noruega
5. Las auroras boreales. Poder disfrutar de las auroras boreales una vez en la vida debería estar en la lista de cosas pendientes. Ver los remolinos de luces verdes y moradas bailando en el cielo es tan mágico como puedas llegar a imaginar. Las Islas Lofoten son un lugar muy recomendable para maravillarse con este espectáculo de color. Si puedes, programa tu viaje a Noruega entre septiembre y marzo, es la mejor época para divisar las luces del norte. 

auroras boreales en Lofoten, Noruega
6. Sol de media noche.Si las duras condiciones climatológicas del invierno no son lo tuyo, entonces aprovecha los largos días de verano, época del sol de media noche, momento en el que el sol permanece en el horizonte hasta llegada la madrugada (cuando vuelve a levantarse). El tiempo más cálido y la cantidad de actividades deportivas disponibles hacen de esta época uno de los mejores momento para organizar tu viaje.

Turimsmo en Noruega, el famoso Sol de Medianoche
7. La permanencia de la tradición. Las Islas Lofoten están inmersas en cultura y tradición. Visita el Museo Vikingo para aprender más acerca de orígenes de los asentamientos de las Lofoten, o simplemente opta por dormir en una de las famosas robruer. Las robruer son las tradicionales cabañas rojas de pescadores que pueblan y dan color a las islas. Normalmente, las encontrarás en grupos algunas de ellas construidas en tierra firme y otras con sus postes hundidos en el agua. Algunas continúan habitadas por pescadores, aunque la mayoría están disponibles para alquilar. Eliassen Rorbuer es la cabaña de pescadores más antigua de las Lofoten, localizada en la diminuta isla de Hamnøy y probablemente uno de los mejores lugares en los que hospedarte. 

cabalñas rorbuer, la tradición noruega

8.  La conservación de las playas.¿Qué tipo de islas paradisiacas serían las Lofoten si no contasen con inmaculadas playas? Arena blanca, aguas turquesas y grandes montañas como telón de fondo hacen de las playas constituyen un lugar memorable, incluso aunque el agua esté un poco fría como para un baño. Las mejores playas se encuentran en la zona más remota de la costa norte de Moskenesøya, aunque para llegar a ellas tendrás que dar una caminata. Hay otras muchas playas disponibles para llegar hasta ellas en coche, pero éstas son las más llamativas.

Playas en las Islas Lofoten, en Noruega

Un cuento noruego

Erase una vez tres cabras que querían subir hasta la cumbre de la montaña para poder encontrar hierba que les hiciera engordar. El nombre de las tres cabras era “Gruff”.

En mitad del camino hasta la cumbre, había un puente que pasaba por encima de una zona quemada que los cabritos debían atravesar, y por debajo del puente vivía un gran troll bien feo. Sus ojos eran tan grandes como platos y su nariz tan larga como un palo de hierro para atizar la lumbre.
En primer lugar, llegó la cabra más joven Gruff a atravesar el puente.
Trip, trap, trip, trap, crujía el puente…
“¿Qué es ese crujido que suena por encima de mi puente?”, gritó el troll
“¡Oh! Sólo soy yo, la pequeña cabra Gruff. Voy de camino a la cumbre de la montaña para ponerme gordita con la hierba que comeré”, dijo la cabrilla con un tono de voz asustado.
“¿Ah, sí?, pues subiré a comerte ahora mismo”, dijo el Troll.
“¡Oh, no! Por favor, no me comas. Soy demasiado pequeña.” Contestó la cabrita. “Espera un poco hasta que la segunda cabra Gruff llegue, ella es mucho más grande que yo”.
“Bien, te dejaré pasar”, contestó el Troll.
Un rato después, llegó la segunda cabra Gruff para atravesar el puente. Trip, trap, trip, trap, crujía el puente…
“¿QUÉ ES ESE CRUJIDO que suena por encima de mi puente?”, volvió a gritar el troll
“¡Oh! Sólo soy yo, la segunda cabra Gruff. Voy de camino a la cumbre de la montaña para ponerme gorda con la hierba que comeré”, dijo la cabra con un tono no tan juvenil.
“¿Ah, sí?, pues subiré a comerte ahora mismo”, dijo el Troll.
“¡Oh, no! Por favor, no me comas.” Contestó la cabra. “Espera un poco hasta que la tercera cabra Gruff llegue, ella es mucho más grande que yo”. “Bien, te dejaré pasar”, contestó el Troll.
Un rato después, llegó la tercera cabra Gruff para atravesar el puente. TRIP, TRAP, TRIP, TRAP, crujía el puente… La tercera cabra era tan pesada que el puente chirriaba estridentemente bajo sus patas. “¿QUÉ ES ESE CRUJIDO que suena por encima de mi puente?”, volvió a gritar el troll.
“¡SOY YO!, LA CABRA MAYOR GRUFF,” contestó el macho cabrío, que tenía un feo y ronco tono de voz.
“¿Ah, sí?, pues subiré a comerte”, dijo el Troll. “¡Bien, ven ahora mismo! Tengo dos grandes y afilados cuernos, e hincaré tus dos ojos y tus dos feas orejas. Te romperé en cachitos el cuerpo y los huesos.”
Esto es lo que el macho cabrío mayor contestó. Se quitó al Troll de en medio, le quitó los ojos con sus cuernos, y le hizo añicos el cuerpo y los huesos, lanzándolo al terreno quemado. Después de esto, continuó su camino hasta la cumbre de la montaña. Una vez allí, se reencontró con las otras dos cabras, que estaban tan gordas que apenas podían moverse ni bajar cumbre abajo para regresar a sus casas.
Desde ese día, ningún troll importunó a las cabras en su camino de vuelta. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado…
Moraleja a la española: “Más vale pájaro en mano que ciento volando”.

Festivales Sami

La cultura Sami tiene mucho que ofrecer. A lo largo de todo el año, se celebran multitud de eventos que te darán una magnífica oportunidad de conocer más de cerca a este curioso pueblo aborigen. 
Día Nacional Sami: Los Sami celebran su día nacional el 6 de febrero, fecha en la que tuvo lugar el primer congreso Sami, en 1917. Este acontecimiento se celebra de formas diferentes según el lugar. En la semana Sami en Tromsø, por ejemplo, se organizan carreras de renos, campeonatos de lanzamiento de manganas, un mercado Sami y mucho más. En Oslo, el carillón del ayuntamiento toca el himno nacional Sami y alza su bandera. En Finnmark, el día se celebra en los colegios y las guarderías, y se organiza un servicio religioso especial, actividades culturales y una gran oferta de gastronomía Sami. 
Festival de Pascua: Tradicionalmente, la Pascua era la época del año en la que los trineos de renos Sami llegaban a las ciudades de Karasjok y Kautokeino para festejar el final del invierno. La Pascua también era época de celebraciones de boda. Hoy en día, las festividades siguen teniendo un toque religioso, pero la Pascua es también el momento en la que la cultura Sami toma la escena ya que se organizan multitud de eventos en Karasjok y Kautokeino. El Gran Premio Sami y la carrera anual de renos son dos de los eventos más esperados. También se organizan conciertos, representaciones teatrales y exhibiciones.
Festival Sami Riddu Riddu: Este festival se organiza cada julio y tiene lugar en Kåfjord, Troms. Cuenta con una completa programación de música, cine y arte procedentes de todo el mundo. Más de 3000 visitantes y 200 artistas disfrutan anualmente de este festival, que también cuenta con multitud de de actividades para niños. Uno de los mejores festivales para encontrarte con la cultura indígena. En 2011, Riddu Riddu celebró su 20 aniversario.

Los Sami

Los Sami son indígenas del norte de Noruega. Conociendo su día a día, aprenderás a lanzar manganas para atrapara animales o a montar en trineos conducidos por renos.
Su cultura se ha desarrollado en el Norte de Escandinavia desde la llegada de sus primeros habitantes hace 11.000 años. Los Sami siempre han estado muy unidos a la naturaleza y viven en pequeñas tiendas (lavvo) y cabañas. Los rebaños de renos son también un componente esencial de sus raíces, incluso hoy en día, elemento crucial de su subsistencia ya que les proporcionan carne, pieles y transporte. Los viajes en trineo tirados por renos son muy populares en Finnmark durante el invierno.
los sami noruegos
Los viajeros podrán conocer también a este curioso pueblo a través de sus productos. Los Sami venden souvenirs muy variados: coloridos trajes locales, zapatos, sombreros, pieles de reno y artesanías de lana y cuero. Durante mucho tiempo, los Sami fueron un pueblo reprimido y su cultura estuvo en peligro de extinción. Hoy por hoy, continúan siendo un pueblo fuerte, más que otros muchos pueblos aborígenes del mundo. Tienen su propio día de la independencia y su propia bandera y parlamento. 
Otro elemento importante de la cultura Sami son sus variadas lenguas, muy diferentes al noruego, y el “joik”, el canto Sami tradicional. 
Mari Boine es una artista noruega famosa de descendientes Sami que ha ayudado a fortalecer sus raíces. Ella es un símbolo urbano del orgullo de la cultura Sami en la Noruega moderna. A la hora de crear su música, se basa en el folklore de sus orígenes y en los ritmos del norte de Escandinavia.
Hoy en día, los habitantes Sami viven en el área que se extiende desde Jämtlands Län en Suecia, atravesando el norte de Noruega y Finlandia hasta la Península de Kola En Rusia. 100.000 Samis viven a lo largo de este terreno, y casi la mitad de ellos se encuentra en Noruega. 
Para poder experimentar la cultura e historia Sami, puedes dirigirte al Parque Cultural Sápmi. Este centro es un lugar agradable en el que podrás conocer el canto típico Sami, probar la comida tradicional, comprar souvenirs, visitar viviendas Sami y conocer a los mejores amigos de los Samis: los renos. Sápmi está localizado en Karasjok, al borde de
Finnmarksvidda.
Karasjok es la capital Sami, en la que se encuentran sus principales instituciones. Cuenta con casi 3.000 habitantes. Allí podrás experimentar la floreciente cultura Sami, visitar el Parlamento Sami de Noruega y a los 60.000 renos que pasan allí los meses del otoño y el invierno. El aeropuerto más cercano a Karasjok es Lakselv, situado a aproximadamente 75 km. (una hora de viaje). Kautokeino es el otro gran centro cultural Sami en Noruega.

Hinnøya

Noruega cuenta con una multitud de islas en su litoral. Hinnøya es la cuarta más grande de ellas y la mayor isla continental del país, cubre un área de 2.204 km2. Está localizada al norte, en la costa oeste del país. La parte más occidental de la isla pertenece al distrito de Vesterålen, la parte suroeste pertenece a las Lofoten, la zona del sureste a Ofoten y la del noreste forma parte de la provincia de Troms.
En 2001, Hinnøya era la isla más poblada de Noruega, contando con unos 35.000 habitantes. El mayor asentamiento es Harstad, única ciudad en la isla. Hay también algunos pueblos dispersos, entre los que cabe destacar Borkenes, Lødingen, Sigerfjord y Sørvik.
La isla se encuentra dividida en dos partes por los fiordos de Gullesfjorden y Kanstadfjorden, y su nombre original probablemente sea una derivación del verbo “partir”, “cortar” o “dividir”, debido a los numerosos fiordos que la diseccionan.
El terreno de la isla es accidentado y montañoso, especialmente en la parte situada más al sur de la isla. La mejor área agrícola está en la zona noreste, en Harstad y Kvæfjord.
En la zona sur se encuentra el Parque Nacional de Møysalen, con la montaña más alta de la isla, de 1.262 metros de altura. La montaña de Møysalen tiene varios glaciares. Otras de las cumbres más importantes de esta zona son Tverrelvtindan (1118 m) y Stortinden (1021 m).
La isla también cuenta con una importante reserva natural situada en la zona noroeste, en la que se puede disfrutar de numerosos valles con bosques y pantanos, incluyendo los pinares más antiguos de Noruega, que cuentan con unos 700 años de antigüedad.
Gran parte de los senderos se encuentran en la zona oriental de la isla, donde el terreno no es tan escarpado.

20 Razones por las que Noruega es uno de los mejores países del mundo

Noruega es indudablemente uno de los países más bellos del mundo. Es hogar de numerosos espectáculos naturales y de ciudades deslumbrantes, una historia fascinante y gente que realmente parece feliz de vivir allí. Merece la pena visitar Noruega y éstas son las 25 razones principales para hacerlo
1. Realmente es uno de los países más felices del mundo. En el informe de 2013 de Naciones Unidas, en el que se incluían 156 países, Noruega alcanzó el segundo puesto teniendo en cuenta numerosos factores, tales como la esperanza de vida, salud, libertad y apoyo social.

noruega felicidad

2. Es un país muy seguro, la tasa de crimen es realmente baja, así como la tasa de asesinatos y encarcelaciones. Como un famoso estudiante de derecho dijo una vez: “la gente feliz no dispara a sus maridos”.

3. Hay una ley llamada “allemannsrett”, que se traduce literalmente como “derecho de todos los hombres”. La ley indica que hay libertad para deambular, acceder y atravesar cualquier terreno siempre y cuando no esté cultivado. Esto significa que puedes lanzarte a escalar, montar una tienda de campaña o pasear por prácticamente cualquier zona ya que sólo se encuentran valladas las zonas con cultivos. 

4. Trolltunga y Kjeragbolten son unas de las localizaciones más pintorescas para fotografiarte a cientos de metros sobre el suelo.

5. También los espacios urbanos son exuberantes, como la ciudad de Oslo, rodeada por enormes montañas y paisajes boscosos.

6. La Fortaleza de Fredrikstad, una de las ciudades antiguas mejor conservadas en Escandinavia.

7. Sus maravillosos fiordos, construcciones naturales impactantes que te rogarán ser exploradas.

8. Las adorables cabañas de pescadores, están en todas partes y podrás quedarte en ellas en tu visita si te apetece.

9. El sol de media noche, el fenómeno natural que se da en el norte de Noruega a lo largo de los meses de verano en el que es posible divisar el sol las 24 horas del día, lo que te dará la oportunidad de disfrutar del increíble paisaje y de de tener más luz para escalar, pescar, hacer senderismo…

10. Fue el lugar del nacimiento del esquí, la primera evidencia de la existencia de este deporte fue hallada en Noruega. La palabra esquí procede del antiguo noruego y significa “pieza de madera dividida”. ¡También es uno de los pocos sitios en los que puedes esquiar en verano!

11. Es uno de los países con más lagos del mundo, también llamado “La Tierra de los 1.000 lagos”.

12. Hornindalsvatnet es el lago más profundo de Europa.

13. Noruega también alardea de tener el túnel más largo del mundo, el Lærdal, túnel de 24,5 km de largo. Hay diferentes secciones en el túnel iluminadas con luces de distintos colores para hacer más ameno el trayecto. Se tarda más de 20 minutos en atravesarlo.

14. La vista desde la cima del Monte Fløyen en Bergen. Puedes coger el 
funicular de Fløibanen para llegar a la cima en la que se garantizan vistas épicas.

15. Las auroras boreales.

16. Los osos polares y los renos salvajes que te hacen sentir que Papá Noel no anda lejos.

17. La bebida nacional: Aquavit, licor muy potente que tiene como base la patata y hierbas aromáticas.

18. La preciosa ciudad de Aalesund y sus vistas diurnas y nocturnas.

19. El viaje en ferry por Geirangerfjord que te dejará sin aliento.

20. Y, finalmente, la geografía noruega, que incluye 240.000 islas y su costa se extiende a lo largo de 103.000 km. Hay más agua de la que nunca podrías navegar en un bote y más tierra de la que podrías caminar con tus pies… ¿cómo llegar a aburrirte en este país?

Storvågan

Storvågan fue uno de los primeros pueblos pesqueros de las Islas Lofoten. Incluso hace ya mil años, las primeras operaciones de pesca comercial se llevaban a cabo en Vestfjord. Cada invierno, pescadores procedentes de todo el norte de Noruega llegaban a este pueblo para compartir su rica cosecha marina. El bacalao del Océano Ártico, que migra hasta la costa para desovar, constituye las bases de la existencia de Storvågan. Las capturas se cuelgan para que se sequen al sol, y el pescado resultante tiene una gran demanda.
El pueblo medieval de Vágar está también situado en el área de Storvågan. Fue el primer pueblo del norte de Noruega y un importante centro administrativo y comercial. Sobre el 1300, el comercio de pescado suponía el 80% de las exportaciones nacionales noruegas y Vagar era el núcleo principal en el que tenían lugar las actividades comerciales y el intercambio cultural con Europa
Dando un salto a 1900, Storvågan se convirtió en el asentamiento de poderosos terratenientes que construyeron su riqueza a partir del comercio del bacalao. 
La acogedora Storvågan es como unas Lofoten en miniatura. A un minuto de distancia entre cada establecimiento, podrás encontrar un acuario, un museo de historia costera, un museo de arte, un café, un restaurante y cabañas de pescadores; todo rodeado de un entorno natural inigualable. El punto de inicio perfecto para empezar con las memorables experiencias de niños y adultos de todas las edades.

Kystriksveien – La Ruta Costera

Explora la costa de Noruega y disfruta de una de las mejores rutas turísticas, o simplemente encuentra tu paraíso particular de relajación y paz mental.
Kystriksveien (o Rv17) es una emocionante carretera de unos 650 km. Comienza en el sur de Steinkjer y llega hasta el norte de Bodø, y es considerada por muchos como la ruta turística por carretera más bonita del mundo. Es una ruta maravillosa para viajar en coche, pero también es igualmente excitante hacerlo en bici.
ruta carretera noruega
A lo largo de este camino, podrás encontrar muchos puntos de referencia conocidos tales como Torghatten y De Syv Søstre (la cordillera de las Siete Hermanas), montañas que esconden numerosas leyendas. El Glaciar de Svartisen y Saltstraumen (el remolino de agua más grande del mundo) también se cruzarán en tu camino. En Rørvik se encuentra el centro cultural nacional de la costa noruega, Norveg, en el que podrás aprender acerca de esta costa en sus últimos 10.000 años. Todos estos sitios increíbles rodean la ruta y podrás acceder a ellos fácilmente.
Todo el recorrido está repleto de atracciones naturales. Por mencionar algunas más, podrás visitar también el antiguo pueblo costero de Sør-Gjæslingan, uno de los más famosos al sur de las Lofoten, o disfrutar del sol de media noche desde la montaña Hestmannen.
Los turistas que han conducido a lo largo de la ruta de Kystriksveien a menudo se quedan con las ganas de volver. La próxima vez podrían visitar también algunas de las islas. Por ejemplo, está la isla de Lovund en la que podrás ver los pájaros Frailecillos, o Vega que se encuentran dentro de la lista mundial del legado de la UNESCO.
A la hora de pernoctar encontrarás varios campings, aunque también tendrás la oportunidad de hospedarte en cabañas de pescadores o casitas de playa a lo largo de toda la ruta. En la mayoría de sitios ofrecen alquileres de canoas disponibles.
Hay muchas sorpresas y todas ellas son muy variadas. Podrás hacer la ruta en un par de días, pero cada día extra que decidas pasar en ella te ofrecerá nuevas y emocionantes aventuras.